SERVICIOS

• SERVICIOS DE AUDITORÍA

 

• Servicios por requerimiento legal

 

• Servicios como expertos contables y de gestión

 

• Trabajos que están relacionados con la constitución, transformación, administración y disolución de empresas

 

• Actuaciones en el ámbito judicial

QUIENES SOMOS

Un auditor de cuentas es un profesional versado en normativa contable y financiera, con amplio conocimiento en materia de derecho de sociedades, derecho fiscal, laboral y mercantil, economía de empresa y economía financiera; cuya capacitación se encuentra avalada por la autorización concedida para el ejercicio de la profesión por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).

 

La legislación en materia contable y mercantil requiere a un auditor siempre que se precisa de una certificación cualificada, siendo su función más conocida la de auditor de cuentas anuales.

 

Su alta cualificación como experto contable y financiero lo capacita también para ofrecer trabajos de alto valor añadido en aspectos relacionados con la contabilidad, organización, asesoramiento y gestión contable. Su conocimiento y su experiencia le facultan para aportar un gran valor añadido en trabajos relacionados con la constitución, reestructuración, administración y disolución de empresas y su objetividad e imparcialidad otorgan fiabilidad en trabajos relacionados con actuaciones en el ámbito judicial

CONTRATAR UNA AUDITORÍA

La normativa contable y mercantil en aras de dotar de transparencia y fiabilidad a la información financiera que es requerida a cualquier entidad, empresa o negocio, establece que a dicha información le sea incorporado un informe de auditoría.

 

El informe de auditoría es un documento mercantil elaborado por un auditor o sociedad de auditoría tras revisar y verificar las cuentas de una Cia cuya finalidad es emitir una opinión sobre la fiabilidad de los documentos examinados.

 

Desde el momento en que existe una intervención impositiva de nuestro sistema regulador se corre el riesgo de confundir la auditoría con un requisito estéril y gravoso para la empresa y a veces se confunde al auditor de cuentas con otros profesionales impuestos por la Administración con un carácter eminentemente sancionador.

 

Como profesionales creemos firmemente que la información financiera transparente y fiable es imprescindible para la toma de decisiones. Es la propia empresa la primera beneficiada de la intervención de un auditor de cuentas en su negocio.

 

En una PYME la función del auditor de cuentas no es expresamente la de detectar el fraude sino, más bien la de alertar a la empresa de sus riesgos y practicas incorrectas y otorgar confianza a los accionistas sobre las actividades empresariales delegadas en cuadros de Dirección y gestión, en la mayoría de las veces, ajenos a la propiedad de la empresa.

 

El auditor de cuentas en su función profesional revisa la contabilidad, los procedimientos de control internos utilizados, la gestión financiera, y el cumplimiento normativo en general de multitud de empresas de diferentes sectores económicos. El auditor, además de ser un experto contable, adquiere por su experiencia una visión privilegiada del mundo empresarial que le capacita para poder aportar un valor añadido a la gestión.

 

Contratar una auditoría de cuentas puede ser una circunstancia obligada por ley o una potestad voluntaria de los Administradores en aras a garantizar la fiabilidad de sus cuentas.