
Atención personalizada y confidencial

Más de 20 años de implicación

Profesionales que escuchan

permanente en cada ámbito de tu empresa

Las auditorías suponen credibilidad y perspectiva de futuro.

En cada informe y operación

Que asesoran a personas

La estabilidad de nuestra plantilla permite que el personal asignado a los trabajos no cambia de año en año. Se consigue con ello equipos de trabajo muy consolidado que favorecen la comunicación con el cliente y la comprensión de su negocio, ahorrando cada año molestias innecesarias y otorgando confianza en el cumplimiento de nuestros compromisos.
Con más de 20 años de experiencia en el sector, nuestro crecimiento se ha basado en el apoyo prestado preferentemente a las PYMES en todos los ámbitos de su administración y de su gestión.
IZE Auditores se constituyó en febrero de 1986 en Bilbao. La ley de auditoría de cuentas de 1988 enmarcó especialmente la directriz de nuestros servicios profesionales.
La normativa contable y mercantil en aras de dotar de transparencia y fiabilidad a la información financiera que es requerida a cualquier entidad, empresa o negocio, establece que a dicha información le sea incorporado un informe de auditoría.
El informe de auditoría es un documento mercantil elaborado por un auditor o sociedad de auditoría tras revisar y verificar las cuentas de una Cia cuya finalidad es emitir una opinión sobre la fiabilidad de los documentos examinados.
Desde el momento en que existe una intervención impositiva de nuestro sistema regulador se corre el riesgo de confundir la auditoría con un requisito estéril y gravoso para la empresa y a veces se confunde al auditor de cuentas con otros profesionales impuestos por la Administración con un carácter eminentemente sancionador.
Como profesionales creemos firmemente que la información financiera transparente y fiable es imprescindible para la toma de decisiones. Es la propia empresa la primera beneficiada de la intervención de un auditor de cuentas en su negocio.
En una PYME la función del auditor de cuentas no es expresamente la de detectar el fraude sino, más bien la de alertar a la empresa de sus riesgos y practicas incorrectas y otorgar confianza a los accionistas sobre las actividades empresariales delegadas en cuadros de Dirección y gestión, en la mayoría de las veces, ajenos a la propiedad de la empresa.
El auditor de cuentas en su función profesional revisa la contabilidad, los procedimientos de control internos utilizados, la gestión financiera, y el cumplimiento normativo en general de multitud de empresas de diferentes sectores económicos. El auditor, además de ser un experto contable, adquiere por su experiencia una visión privilegiada del mundo empresarial que le capacita para poder aportar un valor añadido a la gestión.
Contratar una auditoría de cuentas puede ser una circunstancia obligada por ley o una potestad voluntaria de los Administradores en aras a garantizar la fiabilidad de sus cuentas.



